En
la hipnosis ericksoniana no se hace uso de una evaluación psiquiátrica
tradicional para realizar un diagnóstico inicial. A juicio de
Erickson, y de muchos otros terapeutas denominados humanistas, los diagnósticos
psiquiátricos tradicionales tienden a "cosificar" al
paciente, a ver en éste una entidad sindromática más
que una persona. Asimismo, estos diagnósticos psiquiátricos,
construidos bajo la perspectiva médica, colocan el énfasis
en los déficits de las personas y no en sus logros o recursos.
El terapeuta busca construir junto al paciente el proceso que subyace
al/los problema(s). Este proceder está basado en la idea que
si se logra alterar algún aspecto de la pauta del problema, por
muy pequeño que sea éste, puede alterarse la pauta completa
y ser reemplazada por otra más adaptativa para el cliente.
Muchas veces ocurre que los pacientes se dan perfecta cuenta de por
qué se comportan como lo hacen, pero por más que tienen
esto claro, no logran modificar su comportamiento problema.
El terapeuta presta atención a aquellos aspectos de la historia
vital del paciente que podrán ser utilizados como recursos para
el cambio.
Esta etapa finaliza en la construcción, junto al paciente, de
las metas de la terapia. Estas metas se definen operacionalmente, es
decir, a través de qué comportamientos el paciente se
percatará que su problema estará resolviéndose.
En general se trata de metas mínimas, los cambios más
pequeños de los cuales se dará cuenta el paciente o sus
otros significativos.
Estas metas no son rígidas, sino que van revisándose a
medida que progresa el tratamiento, pudiéndose modificar o reemplazar
por nuevas metas.
Esta construcción de metas, alcanzables, permitirá abreviar
la terapia; puesto que como son metas bien definidas, tanto el terapeuta
como el paciente sabrán cuándo la terapia está
por finalizar.
Puesto que los terapeutas ericksonianos conciben a la terapia como un
proceso activo y suponen que las personas tienen dentro de si los recursos
para el cambio terapéutico, el terapeuta hace uso (utilización)
de las habilidades mentales, experiencias vitales, motivación,
expectativas, etc., del paciente para prepararlo o motivarlo
Información
de contacto
ESCUELA
PARA EL DESARROLLO DE LA AUTOESTIMA
Director
Lic.
Claudio A. Alonso Moÿ
Psicólogo Clínico y Laboral